Hoy nos hemos atrevido con un cóctel de lo más conocido, el Bloody Mary.
Algunos dicen que es la bebida ideal después de una noche intensa, o para recuperarte de una generosa cata de vinos.
Está catalogado como cóctel pero lo cierto es que puedes convertirlo también en un entrante muy original y refrescante.

Ingredientes:

  • Hielo
  • Golpe de salsa de tabasco
  • Golpe de salsa Worcesershire
  • Golpe de zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Chorrito de Vodka al gusto
  • Zumo de tomate
  • Tronco de apio
  • Gambas de Huelva

 

Preparación:

Utiliza un vaso grande. Echa una buena cantidad de cubitos de hielo, lo más aconsejable es utilizar hielos grandes de roca que tarden en derretirse y no añadan mucha agua a la mezcla.

A continuación debes ir echando en este vaso con hielo los ingredientes primero el vodka, con cuidado mejor no pasarse para que no quede demasiado fuerte. Siempre podrás añadir posteriormente. Continuamos echando el zumo de limón, la sal, la pimienta, la salsa Worcestershire y el Tabasco. 

Cuando hayas añadido todo remueve con una cucharilla alargada que tengamos en casa.

Finalmente completa el vaso con la salsa de tomate. 
 

Servir:

A la hora de servir puedes adornar esta copa con lo que se te ocurra. Las alternativas más habituales son unas gambas cocinas de Huelva para convertirlo en un plato proteínico, o un trozo de apio si quieres una alternativa más refrescante, pero esto es totalmente opcional.  

Otras posibilidades que puedes añadir: rodajas de pepino, remolacha o zanahorias en vinagre, ostras, huevo duro, cuadrados de queso.... como ves para todos los gustos y apetitos.

Ya solo te queda disfrutar!